¡Hola papás y mamás de nuestro Nanos Blog!

Antes de nada queremos desearos un muy Feliz 2016 a todos lleno de amor, besos, abrazos y ternura… todo lo demás vendrá solo.

En esta ocasión queremos hablaros de un tema muy importante y que seguro en estas fechas pasadas en las que los regalos, las comidas y cenas familiares y la estrecha convivencia se ha comentado en alguna que otra casa: CELOS entre hermanos.

Pensamos que son normales, y lo son, y que son pasajeros, y suelen serlo, pero casi siempre marcan una dinámica familiar. Si comentamos esto entre adultos, seguro que muchos de nosotros sentimos o hemos sentido celos porque nos han tratado de forma diferente a nuestros hermanos… o eso hemos percibido nosotros.

Hay una cosa que es tan impactante como cierta: Los padres no somos los mismos padres para cada uno de nuestros hijos.  Luego está el hecho de que nuestras circunstancias no son las mismas de una paternidad a otra, nuestra edad, nuestro trabajo, nuestra experiencia anterior… múltiples factores que hacen que cada paternidad sea diferente y única.

Pero vamos a dejar a un lado la filosofía de los celos y vamos a centrarnos en los consejos prácticos para los más pequeños.

¿Cómo tratar los celos entre hermanos?

Los celos son una respuesta natural del individuo, que surgen ante la sensación de la amenaza de perder una relación interpersonal importante. O sea, el hermano tiene celos del otro porque piensa que va a perder el cariño de su madre o de su padre

El origen de los celos entre hermanos suele ser la reestructuración del sistema familiar que supone el nacimiento del nuevo hermano, y las consecuencias que ello provoca. Ya no somos los primeros, ya no es todo para mi…

A veces es el pequeño el que tiene celos de los privilegios y la autonomía del hermano mayor, a veces es el mediano el que no encuentra un sitio y tiene celos del pequeño y del mayor… los celos son libres, igual que el miedo

¿Cómo ayudamos?

Los celos deben ser vistos por las familias como un medio de crecimiento y maduración entre los hijos. Son reales y están ahí y no siempre cuando los esperamos, pero hay que tratarlos concediéndoles la importancia que tienen, ni más ni menos. Ahí está la clave…

Los padres tenemos que tratar de:

· Reconocer este sentimiento como algo natural, no minimizarlo ni ignorarlo. No extrañarnos ni dejarlos pasar pero tampoco llevar la situación a extremos

· Ser tolerante con las regresiones, en caso de que se den. No hay que pensar que se van a establecer sino que son pasajeras hasta que se resuelva la situación

· Dar al celoso la oportunidad de expresar su malestar preguntándole y escuchándolo. Admitiendo sus enfados pero limitando sus expresiones de frustración

· Contar las vivencias personales de papá y mamá con sus hermanos cuando eran pequeños ayudará a desdramatizar el conflicto

· Atender con interés los éxitos alabando el comportamiento positivo

· Transmitir que les queremos SIEMPRE. El hecho de pasar por un momento de “celitis” nunca va a poner en cuestión nuestro amor hacia ellos

· Resaltar las ventajas de ser mayor, pequeño o mediano

· Propiciar que su mundo se amplíe, que pase tiempo con amigos, con otros familiares. En definitiva darle un lugar importante para él que en este momento se siente celoso y destronado

· Pedir su colaboración en tareas que pueda hacer para poner en valor su responsabilidad y sus capacidades

En definitiva:

Por norma general, debemos usar el sentido común y el sentido del humor.

Si los celos se producen por la llegada de un hermanito, evita hacer comparaciones, comentar las muestras de celos con terceras personas en su presencia, regañarle demasiado, premiarle demasiado… en fin, evita hacer nada demasiado distinto y todo será lo más natural que se pueda dentro de la circunstancia

Vive como papá o mamá la maternidad sin agobios y sin la intención de hacerlo perfecto. Prepárate para lo inesperado y vívelo con entusiasmo.

Si necesitas soporte bibliográfico “Cuando estoy celoso” habla de celos y permite hablar al niño expresando sus sentimientos identificándose con el conejito. Leedlo con él y dejar que se exprese. ¡¡Muchas veces sus revelaciones son sorprendentes!!

celoso
“CUANDO ESTOY CELOSO”
TRACEY MORONEY, EDICIONES SM